domingo, 27 de abril de 2014

PANGEA


Esta historia trata sobre un planeta que aloja a una especie que no reconoce cuales son sus limites hasta que hay consecuencias para marcar ese limite.

Desde que hay guerras los humanos tratan constantemente de mejorar su armamento a tal punto que llegan a alterarse a si mismos. Los humanos usan parásitos, nanobots, prótesis robóticas, y un sin fin de ideas maravillosas, pero drásticas. Los humanos logran crear dos nuevas especies y deciden no revelarlas al público; los ocultan en una isla de basura que crece progresivamente. Les llevan suministros a la población por vía aérea, y periódicamente alojan nuevos experimentos en la isla, cuando la población alcanza treinta habitantes la gente se decide a crear casas con lo que encuentran. Cuando la población alcanza 3000 habitantes los “no humanos” se organizan y crean leyes, luego se deciden a mejorar su pueblo y realizan expediciones a tierra firme y ataques a los aviones de suministros. El gobierno de los humanos no puede hacer nada ya que la isla se encuentra en aguas internacionales y el costo seria elevadísimo. Los no humanos se dividen en dos pueblos, los orgánicos y los mecánicos. Los más fuertes y justos son los líderes de los pueblos, entonces se empiezan a crear escalafones sociales: guerreros, obreros, demócratas, etc. El séptimo continente se mantiene gracias a las ventas de petróleo robado de estaciones cercanas, y de los alrededores de la isla, también venden pescadería y plástico reciclado. Pasa el tiempo y los no humanos ya pueden abastecerse solos. Se efectúan robos de materiales de construcción y empiezan a crear nuevos suelos en la isla, para mantener la isla a flote los orgánicos y los mecánicos trabajan juntos creando motores que elevan la isla mientras se hace mas pesada, ya poseen ciudades y entonces llega una nueva especie de no humanos que se hacen llamar los mágicos, que a diferencia de los mecánicos que provienen de Europa y los orgánicos que provienen de America, los mágicos provienen de Asia. Los mágicos poseen habilidades extrañas e inquietantes, que alteran un poco el ánimo de los locales, pero no hay guerras, peleas, ni siquiera un pleito ya que una de sus leyes prohíbe la guerra. Pasan treinta años y el séptimo continente posee ya tres veces el tamaño de España. La civilización de los no humanos esta en armonía y prosperidad, hasta que un día los mágicos rompen la ley y empiezan una guerra entre tres bandos, cuando la guerra esta en su clímax solo quedan 100 guerreros de cada bando, después del combate no hay ganadores solo guerreros agonizando, luego los mágicos dan una profecía: “tres guerreros se enfrentaran a tres grandes potencias”. Los no humanos que quedan huyen al mundo exterior.

sábado, 26 de abril de 2014

Miseria importada (I: Frustración)

El pago de hoy ha sido bueno. No puedo creer que esas personas paguen tanto por solo unos kilos de polvo, entiendo que eso cause un buen viaje, pero no tiene sentido, son 75 créditos cada cien gramos, ellos pagaron 500 cada veinticinco gramos, no comprendo.

- Hey! Augoust, deja de pensar en voz alta y vámonos de este lugar, estoy asustado.

- Es solo otro callejón mugriento y oscuro, nuestros clientes los frecuentan.

- No es eso, sube a la camioneta y hablemos en el camino.

Roger siempre ha sido muy dramático, sin embargo tiene razón, mejor nos vamos antes de que los compradores se arrepientan.

Ser un traficante de grandes ligas es complicado, va mas allá de lo que pintan las películas, aunque siempre se acercan bastante a lo que respecta el trabajo sucio. Siempre creen que se trata de asesinatos, pero no es tan simple como apretar un gatillo; veneno, explosivos, "accidentes", contratos y armas blancas. Uno debe saber como manejar estos métodos, de lo contrario no habrá diferencia entre homicidio y genocidio. ¿Cuando empecé a sentir tan poco valor por la vida? Tal vez sean las drogas las que me llevaron a este punto de mi vida, o simplemente soy otra basura de la sociedad.

Roger: ¿dónde crees que el Chandler conozca a esta gente?

Augoust: no me preguntes, sabes que él no me cuenta ese tipo de cosas. Ni siquiera es capaz de decirme el nombre de su jefe.

Roger: aún si te dijera un nombre dudo que te dijera el nombre real.

Augoust: es cierto, es bastante reservado en cuanto a ese tema...¿crees que él conozca a el mandamás de esta mafia?

Roger: Chandler es alguien muy sociable, por eso no creo que le digan nada de mucha importancia.

Augoust: Cierto! Cambiando de tema, encontré un paquete en la parte de atrás del camión, creo que debió caerse de una de las cajas.

Roger: hmn...ha pasado un mes desde mi último viaje. ¿Por qué no?

Augoust: ese es el espíritu, detente en esa gasolinera ya casi no las usan desde el descuento masivo de autos híbridos.

Este lugar esta bastante descuidado, solo hay una bombilla vieja que alumbra lo suficiente para ver una sombra opaca.

Empieza a llover, eso nos servirá de excusa para explicar nuestra tardanza. Yo no suelo hacer entregas tan lejos de la ciudad.

Todas las ciudades se parecen últimamente, el concreto que se alza y bloquea la luz del sol por varias horas, los veranos ya no son tan cálidos como antes.

Debo varios meses de alquiler y tengo que pagarle a Chandler aquel préstamo, creo que no me quedará dinero para más drogas por un tiempo. Espero que esto no me cause un mal viaje.

Roger: ¿a que se debe esa cara? Relájate, el polvo no es un alucinógeno.

Augoust: cuando hablamos de cocaína, pero esto es un encargo especial, ya viste cuanto pagaron por la entrega.

Roger: es cierto, no sabemos lo que esto nos hará ¿te vas a echar para atrás?

Augoust: no, la verdad es que quiero olvidar mis problemas.

Ok, aquí vamos, tiene un olor muy fuerte ahora que lo pienso, 1-2-3 inhala y exhala.

Me arde la nariz, más de lo normal, los colores son más brillantes. Desde aquí puedo oír las voces de las personas en aquel edificio, puedo oler su comida, debo estar grave.

Augoust: ¿cómo te sientes amigo?

Roger esta botando espuma por la boca, no se mueve. Él esta vivo puedo oír el latido de su corazón, pero no es muy constante, mejor lo llevo a un hospital, pasamos uno después de la venta.

Intercambio asientos con Roger. Enciendo el motor y trato de retroceder, para mi sorpresa resulta fácil, llevo el camión a la calle. Es como si ya tuviera la resaca, soy demasiado sensible a las luces y sonidos, pero lo de los olores es nuevo. Ya estamos cerca del hospital, resiste solo un poco más amigo. ¡¿QUÉ ES ESO?!

Giro bruscamente y volteo el camión, simultáneamente choco contra un poste de luz. Continuo consciente pero un poco aturdido, Roger sigue vivo pero no por mucho. Salgo por la ventana del copiloto y logro ver al culpable del choque. Es un hombre encorvado en una bata de hospital amarilla, su piel esta toda quemada, pero no pareciera importarle, él voltea a verme, esta a diez metros de mi, y aún así puedo sentir una enorme violencia en su mirada. No se el cómo o el porque, pero lo siento en mis huesos, este hombre sin piel desea matarme. Quiero escapar, pero no puedo dejar a Roger aquí, creo que me disloqué el hombro, y no tengo idea de como esta Roger ahora, ¿qué debo hacer?

Augoust: Hey! Tú, el de la bata ¿te encuentras bien?

No responde con nada más que la misma mirada y un tétrico silencio. Él camina hacia mi, da tres pasos y empieza a encorvarse más, ahora esta gateando lentamente, como si estuviera asechando. No tengo opción ¿o si? Debo pelear. Salgo del camión y me acerco a él, puedo ver sus quemaduras, están en todo su cuerpo hasta donde puedo ver. Su respiración es agitada, tanto que pareciera que le duele respirar, puedo oler su carne quemándose. Él se abalanza sobre mí, parece un animal, me agita en el suelo y luego empieza a ahorcarme. Trato de luchar, es muy fuerte, sus manos arden, me esta ahorcando mientras quema mi cuello. Logro ver un vidrio cerca de mi, golpeo a la bestia en la cara, ¡soy libre! Agarro el vidrio y lo clavo en una de las quemaduras en su abdomen, él grita, se reincorpora y trata de ahorcarme con una mano, clavo el vidrio en su muñeca, él se contiene pero no me suelta, con rabia me golpea en el estomago; casi sin aire lo golpeo en la nariz, él no desiste, sin embargo, yo tampoco; continuo golpeándolo en la cara hasta que le rompo un par de dientes, él empieza a ponerse de pie, aún sin soltar mi cuello. Con sólo una mano me levanta del suelo, alza su puño y me golpea con más fuerza en el estomago, ahora me sostiene desde mi abdomen. Desde este punto, ya no siento dolor.

Me ahogo con mi propia sangre, y aún así consigo pararme firme, escupo mi sangre en sus ojos, luego sujeto el vidrio en su muñeca y cortando el resto de su antebrazo, retiro el vidrio; él reacciona y trata de golpearme con su mano sana, yo me adelanto e introduzco el vidrio entre sus dedos. Él vuelve a gritar. Sin vacilar me lanzo encima de él y prosigo a ahorcarlo. Sin embargo él no deja de gritar, golpeo su cabeza contra el piso y por ultimo suelto un grito sin alma que opaca su voz. Él parece muerto y lo único que nos diferencia ahora es que sigo respirando.

Mis sentidos se normalizan. Estoy muy cansado. Debo ayudar a mi amigo, debo sacarlo del camión, debo seguir despierto.

«tu puedes» Yo puedo hacerlo. Me pongo de pie y corro hacia a el camión, salto sobre la puerta del copiloto, la puerta no abre, pero no me importa, mi amigo esta ahí y no es buena idea sacarlo por la ventana en ese estado. Esta puerta no me va a detener. Halo la puerta con todas mis fuerzas, ésta cede, retiro la puerta, entro en el camión.

Saco a Roger y lo recuesto en el suelo. Reviso su pulso ¡no tiene! Presiono su pecho, 1-2-3 reviso el pulso otra vez, 1-2-3 él ya no respira al parecer, 1-2-3 no perderé un amigo otra vez. ¡RESPIRA! ¡RESPIRA IMBÉCIL! no te mueras. Se me salen las lágrimas, mi amigo muere frente a mí y no puedo hacer nada.

Escucho las sirenas de una ambulancia, estoy paralizado; no por el miedo o el cansancio, ocurre que siento una inmensa frustración, no se como manejar mi vida, llegué a un momento en el que lo único que me entretiene es evitar la realidad. Prolongué mi muerte y provoqué la de mi único amigo.

Me duele la cabeza, empiezo a notar el dolor otra vez. Mi cuello duele mucho, mi hombro ahora esta peor por forzarme a mi mismo. Mi vista se nubla, creo que tengo una contusión. Caigo inconsciente sobre el cuerpo de mi amigo.


Despierto en una cama de hospital, tengo un grueso collar de vendas alrededor de mi cuello, miro a mi alrededor, encuentro un espejo en una mesa a mi lado. Mi cara esta cubierta de vendas y gasas. No puedo mover mi hombro derecho. Me duele mucho el abdomen.

- ¿Te sientes mejor?- Un doctor entra a mi habitación.

- Yo soy el doctor Rodriguez.

- Augoust: ¿mi amigo está muerto?

- Rodriguez: ... mmm... lo lamento.

Siento una enorme presión sobre mi pecho, como si una mezcla de emociones tratara de salir por la fuerza al exterior.

- Rodriguez: señor Anderson ¿puede describirme lo que pasó anoche?

- Augoust: mi amigo murió por mi propia negligencia.

El doctor desvía la mirada un momento, busca una hoja en su carpeta, luego la lee en voz alta: Sujeto, Augoust Anderson; traído el día 23 de febrero del 2021. Síntomas: hemorragias internas en el área abdominal, hombro derecho dislocado, nariz fracturada, quemaduras de segundo grado alrededor del cuello, una costilla fracturada y sobredosis...

- Rodriguez: eso es probablemente lo que te debe interesar de este papel. Ahora tu dime lo que me debe interesar de la noche anterior.

- Augoust: supongo que ya no importa a donde vaya ahora. Ingerimos una droga, no le diré cual porque ya no estoy seguro de lo que era. A mi amigo le afectó mucho, traté de llevarlo al hospital, y un hombre sin piel se atravesó en medio de la calle...

- Rodriguez: ¿estás seguro de lo que viste?

- Augoust: no estoy seguro de si era un hombre, en fin, nos hizo chocar, salí del auto y me atacó, peleé contra él, gané, saqué a Roger del auto y murió en mis manos.

- Rodriguez: ¿es todo?

- Augoust: la verdad me alegra de que fuera todo.

- Rodriguez: ¿de dónde sacaron las drogas?

- Augoust: las encontramos en el camión. El vehículo es rentado.

- Rodriguez: chico de verdad no sabes mentir.

Un hombre entra a la habitación.

- Augoust: ¿Chandler?

- Chandler: hola Augoust, después de tu pelea te trajimos a este lugar. Es un almacén donde nos instalamos durante transacciones fuera de Madrid. Gracias por encargarte de aquel sujeto, era un sujeto de pruebas para unas nuevas drogas que estamos desarrollando. Te digo esto porque te vamos a ascender de repartidor a negociante, y no Augoust, no tienes opción nos debes un favor por alejarte de la cárcel, y ¿que otra cosa? A claro, salvarte la vida.

- Augoust: no sé como responder.

- Chandler: relajate, la paga es mucho mejor que tu actual salario.

- Augoust: ¿qué tipo de polvo inhalé anoche?

- Chandler: todavía no le ponemos un nombre técnico, pero si quieres compararlo con algo, yo diría que es una súper cocaína.

- Augoust: ¿existen más de estas drogas?

- Chandler: sí, pero ni yo mismo se cuantos proyectos hay. Solo te puedo contar lo que me han permitido.


Ya no tengo a donde ir, solo puedo seguir el camino, el camino que me he creado.

- Augoust: ¿en qué consiste mi trabajo?

- Chandler: tienes que ser muy conocido y a la vez un don nadie. Tu trabajo es encontrar posibles negociantes, no das direcciones, números de teléfonos, tarjetas de presentación, ni nada parecido a datos personales. Si quieres cambiar tu identidad te comunicas conmigo o con cualquiera que yo te diga. No actúes de manera instintiva o confíes en los compradores que no te dan un presupuesto claro de lo que van dar. Pero sobre todo no te metas la mercancía.

- Augoust: resumido "no actúes por tu propia cuenta".

- Chandler: entiendes rápido, eso me gusta.


Han pasado un par de meses desde que me ascendieron, ya domino bien las "finanzas" y he averiguado más de lo que necesitaba saber.

Resulta que existen varios laboratorios que desarrollan nuevas drogas, dentro y fuera de Madrid. Esto empezó a llamar mi atención hace poco. Yo rompí la regla que me habían planteado, actué por mi propia cuenta. Logré ver dentro de uno de los laboratorios, todos los sujetos de prueba estaban vestidos con batas de hospital de color amarillo ¿esas drogas le hacen eso a la gente? Sin embargo, conseguí ver a algunos pacientes que reaccionaban bien ante las drogas. Me enteré de que las clasifican: las drogas que le venden a los universitarios después de los exámenes, las llaman sustancias base; las drogas que crearon al asesino de Roger son clase A. No se cuantas clases de drogas existen, pero de verdad no quiero enterarme.

Me encargaron entregar una maleta llena de clase A. Después de la venta, me fui a almorzar. Hoy 17 de abril del 2021, solo soy un adicto con un poco más de dinero. No he consumido desde febrero, desearía poder olvidarme de todo, quizás sería mejor si estuviera muerto. Robé una jeringa de aquella maleta. Voy al hotel donde me hospedo, entro a mi habitación, cierro la puerta con llave, apago el teléfono. Ya no me importa lo que me pase.

Mis venas se inundan, ahora me iré de este lugar.

Estoy muy mareado, mi cuerpo está todo adormecido. Mi corazón late con tanta fuerza que puedo sentirlo en la punta de mis pies... la verdad es que solo logro sentir el latir de mi corazón, como si no importara todo lo que me ha pasado...


Yo solía vivir en Reino Unido, mis padres eran buenas personas, Gregory Anderson era mi padre, él se casó con Ofelia Vermont, mi madre. Ellos no hacían nada malo, ellos siempre pensaban en los demás. En el 2008 nos atraparon a mi y a mi familia, nos llevaron a una especie de prisión, me separaron de mis padres, me metieron en una habitación sin ventanas y de una sola puerta, había una repisa grande hecha de piedra que sobresalía de la pared, se suponía que era mi cama. Los primeros días sentía miedo ¿donde están mis padres? ¿qué es este lugar? ¿dónde estoy? ¿por qué... la verdad es que nunca terminaba esa pregunta. Pasaba varias horas pensando en voz alta, pero nunca logré terminar esa oración, siempre me dormía al decir ¿por qué? Hasta que un día logré escuchar una voz, una voz sarcástica y burlona con un notable acento británico. - deja de lloriquear, ni que esto fuera lo peor que te fuera a pasar- solía decir este tipo de cosas.

- Augoust: ¿quién eres tu para decirme que hacer?

- ?: ¿quién eres tu para exigir mi nombre?

- Augoust: soy Augoust Anderson.

- ?: ¡soy Augoust Anderson!

- Augoust: no te burles de mi.

- ?: ¡no te burles de mi!

- Augoust: ¡deja de hacer eso!

- ?: ¿ves? ahora sientes la emoción correcta, no es desesperación, es rabia lo que siembran aquí.

Guardé silencio y le respondí: -la verdad es que solo me siento inútil aquí, a mi solo me encerraron, pero los adultos siempre se tratan peor entre ellos, deben estar torturando a mis padres y ¿lo único que puedo hacer es quedarme aquí a llorar?-

- ?: comprendes tu situación ¿verdad? Lo único que puedes hacer es quedarte aquí, sin embargo esa regla no te impide aprovechar tu tiempo aquí. Puedes ejercitarte, imaginar historias, pensar en una forma de escapar, pensar que harás cuando salgas...

- Augoust: ¿tu puedes sacarme de aquí?

- ?: depende ¿puedes ayudarme a ayudarte?

- Augoust: sólo dime que debo hacer.

- ?: ¿qué raza eres?

- Augoust: ¿de qué hablas?

- ?: espera ¿ni siquiera sabes por qué estamos aquí?

- Augoust: no, por favor dímelo.

- ?: lo único que puedo decirte con seguridad es que eres especial, tus padres son inmigrantes de un país con un gobierno independiente del resto del mundo, los que nos encerraron son parte de un departamento de inmigración controlado por la ONU o... tal vez solo nos quieren para experimentos y ellos no tienen nada que ver con el gobierno.

- Augoust: no te entiendo ¿qué nos hace diferentes de los demás?

- ?: pues yo soy un mercenario o al menos lo era.

- Augoust: yo solo tengo 11 años ¿qué se supone que hice mal?

- ?: ¿para ellos? nacer.

- Augoust: ¿cuánto tiempo llevas aquí?

- ?: según lo que he rayado en la pared, cerca de 3 años. Recuerda, cada tres comidas que deslicen bajo la puerta, es un día. Curioso, la comida sabe raro a veces, bueno, más de lo normal, creo que le ponen algo a la comida, pero al menos nos dan de comer.

- Augoust: ¿nos drogan? y ¿A TI TE PARECE BIEN?

- ?: interesante, esperaba una mejor reacción de alguien que ha terminado en confinamiento solitario.

- Augoust: ¿confinamiento solitario?

- ?: esta vez seré completamente sincero... cada cierto tiempo sueltan un somnífero por la ventilación, y aunque no lo creas si funcionan en nosotros. En fin, cuando despiertas a veces te sientes bien y a veces no, los antebrazos, el cuello y la espalda te duelen.

- Augoust: ¿por qué? ¿por qué nos hacen esto?

- ?:tus heridas sanan rápido, eres más atlético que otros niños y no recuerdas haberte enfermado alguna vez ¿me equivoco?

- Augoust: no... no es... ¿cómo, cómo lo sabes?


- ?: interesante, esperaba una mejor reacción de alguien que ha terminado en confinamiento solitario.

- Augoust: ¿confinamiento solitario?

- ?: esta vez seré completamente sincero... cada cierto tiempo sueltan un somnífero por la ventilación, y aunque no lo creas si funcionan en nosotros. En fin, cuando despiertas a veces te sientes bien y a veces no, los antebrazos, el cuello y la espalda te duelen.

- Augoust: ¿por qué? ¿por qué nos hacen esto?

- ?:tus heridas sanan rápido, eres más atlético que otros niños y no recuerdas haberte enfermado alguna vez ¿me equivoco?

- Augoust: no... no es... ¿cómo, cómo lo sabes?

- ?: te lo dejo de tarea, tranquilo no importa cuando respondas mi pregunta, sin embargo solo tienes una respuesta correcta: ¿te consideras humano?


Esa pregunta. Ha pasado tanto tiempo desde que me fui de ese lugar y aún no puedo responder a esa pregunta.

Nunca me enfermo o me hago cicatrices, además no tengo alergias, soy capaz de digerir cualquier comida... pude soportar esas drogas.

¿será por eso que me volví adicto? Adicto a un mundo de risas cuya entrada es una vacuna contra el sentido común.


Siempre que podía hablaba con él, ese hombre despreocupado al otro lado de la pared...

Knock! Knock! - señor Andersond ¿se encuentra bien?-

Esa es una de las mucamas del hotel.

- Augoust: ya voy... espera a que me ponga algo encima.

Me encuentro en el suelo, estoy todo sudado, mi pulso y respiración están descontrolados. Siento que corrí un maratón. Me pongo de pie, me quito la camisa, busco una toalla, empiezo a secarme y abro la puerta. Ella es una chica esbelta de cabello oscuro y ojos color avellana

- Augoust: ¿sucede algo?

La mucama se sonroja un poco y desvía la mirada.

- Mucama: esto... pues... me dijo que le trajera su cena, a las 6:15 y en caso contrario que insistiera en quince minutos... pero... ya son las 8:00 y quería saber si le había pasado algo...

- Augoust: pues tengo un poco de fiebre, no es nada grave, aunque me desmayé hace rato.

- Mucama: ¿¡se desmayó!?

- Augoust: te repito no es nada grave, pero ¿podrías limpiar el charco de sudor que dejé en el piso de mi cuarto?

- Mucama: no hay problema Sr.Andersond ¿aún quiere su cena?

- Augoust: claro, ¿qué pedí?

- Mucama: un pavo entero, con papas, ensalada y una botella de champagne.

- Augoust: ¿Dom Perignon?

- Mucama: si señor ¿usted espera invitados? Porque creo que es mucha comida para una persona.

- Augoust: tal vez tengas razón... pero... no estoy esperando a nadie en este momento. ¿Estás ocupada en el resto de la noche?

- Mucama: ¿A dónde intenta llegar Sr.Anderson?

- Augoust: al punto donde ya no me llames Sr.Anderson

La mucama al fin me mira a los ojos y me dice con un leve tono pícaro:- soy Bonnie-

- Augoust: mucho gusto Bonnie, por favor pasa, siéntete como en tu casa.

Bonnie entra con la comida, cierra la puerta con seguro, luego abre la botella de champagne, sirve un poco en cada copa y me ofrece una.

- Bonnie: ¿te sabes algún brindis?

- Augoust: solo uno " muchos se quejan de los demás, muchos se quejan de como están y otros que han visto a la muerte hablar, solo del tiempo se pueden quejar "

- Bonnie: eso fue hermoso.

- Augoust: me alegro que te gustara, se me acaba de ocurrir.

Ella ríe con tono burlón, luego nos vemos inmersos en una vana conversación. Comemos. Bonnie se come una pata de pavo, un poco de papas y una pequeña ración de ensalada; y yo el resto. Nos terminamos la botella de champagne, después vamos directo al grano...

Ahora trato de dormir con una chica muy atractiva, ella me está abrazando, aún dormida, me abraza con bastante fuerza. Yo no logro dormir, no logro dejar de pensar en mi pasado. No ignoro el hecho de que mis padres murieron y quedé por mi cuenta a muy temprana edad, pero, es la primera vez en mucho tiempo que logro recordar mi pasado, además esa maldita pregunta: ¿te consideras humano?. No me preguntó si era humano, me preguntó si yo me veía a mi mismo como humano. Soy bastante atlético, nunca me enfermo, no tengo ninguna cicatriz, excepto una. Ese monstruo, tenia la piel a cíen grados, él dejó sus manos marcadas en mi cuello, me alegro de que Bonnie no preguntara por ellas, pero me alegro aún más de haber escondido mi equipaje. Chandler me mataría con sus propias manos si dejara evidencia de nuestros negocios.


- ¿por qué... por qué soy...-

- ?: callate ya N° 837.

- Augoust: dejame en paz N° 978. Oye, ¿de verdad no quieres decirme tu nombre?

- N° 978: ya te lo dije, sin nombres ni apodos, solo el número de celda.

- N° 837: pero ya te dije mi nombre.

- N° 978: y yo ya lo olvidé

- N° 837: esta bien. Si estamos en confinamiento solitario ¿las paredes no deberían ser a prueba de ruido?

- N° 978: no necesariamente, este lugar parece una prisión abandonada. Si ese es el caso, las mejores habitaciones las deben tener los que dirigen el lugar. Si yo pudiera escoger habitación, elegiría la que es a prueba de ruido y tiene las paredes acolchadas.

- N° 837: ¿no son habitaciones para psicópatas?

- N° 978: la verdad es que aquí muchos deben serlo.

- N° 837: hmpf. Eres gracioso cuando te lo propones.

- N° 978: ¡gracias! pocos entienden el humor de la honestidad, ¿tus padres nunca te dijeron de donde eran?

- N° 837: no, yo nunca les pregunté mucho acerca de ellos. Si yo pudiera escoger habitación, elegiría en la que están mis padres, y si no, una de paredes delgadas para tratar de escapar rompiéndolas.

- N° 978: hmpf, esa es buena opción también.

- N° 837: mi habitación huele raro, creo que ya es hora de dormir...

- N° 978: buenas noches...


Despierto. Bonnie sigue dormida, trato de despertarla, ella abre los ojos y me dice que le duele mucho la cadera. Yo me disculpo. Qué raro, suelo controlarme en la cama, aunque si estuvo también como recuerdo me debo haber dejado llevar.

- Augoust: Bonnie ¿puedes ponerte de pie?

- Bonnie: por ahora no. Eres muy rústico cariño.

- Augoust: lo siento, no suelo ser tan rústico.

- Bonnie: ahora me siento especial.

Ambos reímos suavemente, la beso en los labios y le digo: tengo que irme de la ciudad por trabajo, pero si quieres repetir lo de anoche éste es mi teléfono.

- Bonnie: eres demasiado directo.

- Augoust: solo porque se que tú también lo eres.

- Bonnie: está bien, espero seguirte el ritmo la próxima vez.

- Augoust: ves, tu eres directa también.

- Bonnie: no fastidies o dejaré a un lado lo bonito de anoche y me concentraré en el dolor de mi cadera.

- Augoust: pocos entienden el humor honesto. Lo bueno es que eres una de esos pocos.

Me levanto de la cama y me pongo el pantalón de mi pijama, después voy al baño, me veo al espejo ¿qué? Mis cicatrices se ven más recientes, como si hubiera sido ayer que me quitaron los vendajes. Toco mi cuello suavemente con la punta de mis dedos, no duele, pero con cada toque, recuerdo levemente la sensación de ser ahorcado. Mis manos tiemblan, estoy sudando mucho. La boca, me sabe a sangre, a pesar de que no tengo ningún tipo de herida en ella. Esa droga magnífica tus sentidos, además los efectos secundarios son imprecisos. Recordé mucho de mi pasado anoche, como si hubiera visto mi vida pasar ante mis ojos. Sin embargo experimenté una enorme tranquilidad ¿estuve a punto de morir? Mejor olvido eso.

Me pongo unos jeans ajustados, de un gris oscuro y una camisa verde opaco. Mientras me pongo mis botas favoritas le pregunto a Bonnie si quiere acompañarme a desayunar, pero ella insiste en que está muy cansada. Yo le insisto en que tendrá problemas con la gerencia si la ven aquí en ese estado, ella me mira de una manera tierna con los ojos llorosos, como diciendo "ayúdame". La ayudo a vestirse. Seria muy evidente bajar juntos por el lobby. Recojo mis cosas. Me pongo mi mochila en los hombros, y miro mi habitación pensando en un buen plan. Hay una cama matrimonial, el piso está alfombrado de un intenso color rojo, las ventanas son amplias y puedes abrirlas para disfrutar del buen tiempo, ¡eso es!. Me asomo por la ventana, no recordaba mal, este edificio está separado a solo tres metros del otro, el cual está a unos cuatro metros más abajo de nosotros. Logro ver una puerta en la azotea del dicho edificio ¡el plan sólo necesita una cosa más!

- Augoust: Bonnie.

- Bonne: ¿qué sucede?

- Augoust: te gustan las películas de acción y romance ¿verdad?

- Bonnie: pues eso te dije anoche ¿cierto?

- Augoust: pues vamos a hacer una escena de película.

- Bonnie: ya te dije que frase no funciona.

Con un mosquetón que saqué mi mochila, aseguro mi maleta.

- Bonnie: Augoust ¿qué haces?

Me monto mi equipaje encima, me acerco a Bonnie.

- Augoust en serio ¿qué intentas hacer? -

La alzo en mis brazos, ella se sonroja, me acerco poco a poco a la ventana, monto mi pierna izquierda en el borde de esta y antes de que Bonnie diga algo, le doy un beso apasionado y le digo " ¿confías en mi? ", ella asiente con la cabeza, luego tomo aire y cuento 1.- monto ambas piernas en borde 2.- miro la azotea, donde se supone que debo caer 3.- salto y grito ¡me siento vivo!

En el aire, cargando con casi veinte kilos de equipaje, cargando a una chica de unos sesenta kilos o menos, me doy cuenta de que hacia mucho que no me divertía, había olvidado esa necesidad de complicar la situación y contemplar mi entorno en busca de solución, en otras palabras, hacerme el héroe. Bonnie me sujeta el cuello y grita con miedo de morir, vuelvo a la realidad. Bonnie grita, yo mantengo la calma, caigo de pie, casi agachado, pero no dejo caer a mi chica. Ella sigue asustada, yo la beso en la frente y le digo "¿dónde quieres desayunar?" Ella se calma, ríe y dice "escoge tu, confío en ti".

Bajamos por las escaleras, yo todavía la tengo en mis brazos.

- Bonnie: ¿siempre haces esto con todas tus citas?

- Augoust: no, la mayoría no son mucamas.

- Bonnie: no tienes que ser tan honesto siempre.

- Augoust: no caeré en esa trampa, se que a ti te gusta la honestidad.

- Bonnie: si, pero no me gusta gritar por mi vida en la mañana.

- Augoust: pffff... tu gritaste más fuerte anoche.

Ella me da una palmada en el cachete como diciendo "cállate".

Terminamos de bajar, resulta ser un edificio residencial. Hay un hombre entrando al edificio, se nos queda viendo sin saber que decir. Bonie rompe el silencio preguntando si nos puede abrir la puerta. Él asiente con la cabeza y lo hace. Agradecemos al señor por su amabilidad y nos vamos. Pido un taxi, este nos lleva a casa de Bonie. A partir de ahí el día fue muy bonito, la ayude a cambiarse, empezó caminar otra vez, con un poco de ayuda claro. La llevo a comer, pago la cuenta con una tarjeta a parte, le pido un taxi a casa e intercambiamos teléfonos.

- Bonnie: ¿en serio no ocupas las redes sociales?

- Augoust: pues tengo una cuenta de facebook, pero ha pasado mucho desde la última vez que la use.

- Bonnie: solo te falta un tatuaje serial para ser un exconvicto.

- Augoust: me lo mande a borrar hace tiempo.

- Bonnie: ¿nunca dejas de bromear?

- Augoust: solo cuando duermo, espera, a veces hablo dormido.

- Bonnie: hmpf... te voy a esperar...

Le doy un beso de despedida, paro otro taxi y digo "lo se".

Suspiro, le pido al conductor que me lleve al muelle. Llego. Me dirijo a hacia la pila de contenedores más grande. Son enormes cada uno, pero yo voy a la pila más grande, la que mide como diez metros. Busco el contenedor verde oscuro que tiene el número grabado "97837". Me trae recuerdos, no son ni buenos, ni malos, pero son recuerdos.

Ahora que lo pienso ¿que vio Bonnie en mi? Soy un hombre de 25 años, de 83 kilos, 1,77 metros de altura, de piel morena y cabello oscuro, tal vez debería afeitarme. No digo que sea un mal partido pero ¿por qué habría de esperarme? Mi piel es un poco verdosa, mi cabello crece muy rápido y a pesar de mi peso, no soy tan robusto como debería. Parezco un enfermo y puede que lo sea. Puedo asumir con facilidad que no soy humano, y si ese es el caso ¿qué soy? ¿Por qué la mafia me salvo? Y más importante ¿hay más como yo? Debo responder estas preguntas a su tiempo, ahora debo terminar mi parte del trabajo.

Me pongo unos guantes quirúrgicos que había en mi mochila, saco un limpiador especial y un pañuelo. Limpio de manera uniforme el maletín, quitando lo mejor posible cualquier huella digital. Si las autoridades me rastrearan podrían encarcelarme o peor.

No se cuando empezaron a tatuar a los criminales, aunque recuerdo la charla que me dio aquel oficial antes de tatuarme: "es un método de prueba que queremos expandir, les ponemos a los presos códigos seriales en la piel, que al ser escaneados muestran su expediente criminal desde un sitio web de acceso público. Así podemos rastrear a los presos con gran facilidad".

Cuando hubo esa gran fuga yo estaba a una celda de la que tenia los explosivos, me queme gran parte de mi cuerpo esa vez, y sin embargo, aquí estoy, sin ninguna cicatriz, ese es otro enigma ¿por qué aquel hombre y solo aquel hombre, logro hacerme cicatrices?

Como sea, término de limpiar el maletín, lo pongo dentro del contenedor y me voy de ese lugar. Llamo otro taxi, le pido que me lleve al aeropuerto. Compro un boleto de último momento hacia Madrid. Pasaran unas semanas antes de que regrese a París. Volveré, después de todo me están esperando.

viernes, 25 de abril de 2014

Presentación

Cordialmente me anuncio ante este público de Internet, un público que de seguro sera reducido y podría llamarse culto a lo mucho, más eso no va a detener mis ganas de ilustrar, no pospondrá mis ansias de escribir y mucho menos mi necesidad de libre expresión.
Sería un desperdicio tratar de desarrollar mi obra a un grupo de personas cual juglar aburrido, pero se mis palabras tienen potencial y en cierto orden, un filo mortal, capaz de asesinar opiniones, perspectivas e incluso, ideales. Cabe aclarar mis apreciados lectores ¡olvida eso último! bien estimado espectador, el cual de seguro encontró este texto de casualidad, sería bastante agradable haber sido sugerido, sería placentero para mi juicio como escritor principiante saber que me descubriste en una red social a parte de está.

Pues vayámonos conociendo, o si quieres quédate de incógnito, todos deseamos privacidad, aunque yo anhelo ser reconocido, sonará pretencioso, y sobra decir que ambicioso, pero se muy bien que la motivación es el combustible de las acciones humanas, más es caro, debido al beneficio que puede dar.

Si no te molesta, esta vez solo te dejare mi nombre además de mi usuario, ya que si esto no consigue éxito, me causaría una molestia o vulgarmente "un dolor en el trasero", el hecho de dejar mi nombre como autor de un título ignorado y poco estimado, para ser claro no es vergüenza lo que me invade con este pensamiento, si no un sentimiento de decepción latente que se con seguridad que todos hemos sentido, pues es muy pretencioso señalar que experimentas algo único que nadie en el mundo ha sentido...

Tantas, pero tantas emociones por ilustrar y describir, felicidad, tristeza, rabia, envidia, melancolía, locura, indecisión, terquedad, amor, conflicto, acuerdo, vida, muerte... Toda esa dicha y ese dolor lo plasmaré en mundo donde todo es posible ¿Te interesa? pues hagamos un trato, mientras tu leas yo escribiré.

-Andrés ETC...-